Lila Calderón

Publicado: junio 16, 2015 en poesia
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La Serena, Chile – 1956

Creer o no creer: esa es la cuestión

 

Es extraño pensar en cambiar todo de golpe.

Tal vez eso sólo sea posible con una guerra.

Y la guerra llega. Aparece en el cielo

y en todas las pantallas como una nueva constelación.

Sus bombas se oyen desde el otro lado del planeta

y sus muertos estallan en sueños,

mientras intentamos dormir para suponer que mañana

pedirán frutas frescas y despertarán

para el desayuno de la superproducción,

porque quizá fueron apenas los extras

de una guerra que no pasará a la historia.

Los protagonistas de las grandes guerras no mueren.

Quedan eternizados para siempre en la memoria

para bien o para mal. Porque siempre hay un bien y un mal.

Depende del director.

Los demás optamos: creer o no creer.

Esa es la cuestión.

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