Circe Maia

Publicado: abril 29, 2015 en poesia
Etiquetas:,

Montevideo, Uruguay – 1932

A esta mujer

A esta mujer la despierta un llanto:

se levanta medio dormida.

Prepara una leche en silencio

cortado por pequeños ruidos de cocina.

Mira cómo envuelve su tiempo

y en él está vida.

Sus horas

fuertemente tramadas

están hechas de fibras resistentes

como cosas reales: pan, avena,

ropa lavada, lana tejida.

Cada hora germina otras horas

y todos son peldaños

que ella sube y resuenan.

Sale y entra y se mueve

y su hacer la ilumina.

El puente, 1970

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