José Emilio Tallarico

Publicado: marzo 21, 2014 en poesia
Etiquetas:, ,

Argentina
Mujeres

Me gustan las mujeres que hablan de Dios,
hay una fuerza franca en ellas,
una sonrisa que sólo sabe percibir
el observador cuidadoso;
en las modulaciones de la boca admirada
tiemblan profundamente
una dignidad, una pureza, algo crucial
que invita a la caricia, a las labores del ensueño.

Pero también me gustan las mujeres que no hablan de Dios,
hay una fuerza franca en ellas,
una sonrisa que sólo sabe percibir
el observador cuidadoso;
en las modulaciones de la boca admirada
tiemblan profundamente
una dignidad, una pureza, algo crucial
que invita a la caricia, a las labores del ensueño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s