Víctor Valera Mora

Publicado: enero 4, 2014 en poesia
Etiquetas:, ,

 

Valera, Venezuela- 1935 – 1984

Nuestro oficio

 

Por este empecinamiento del corazón

en hacerse horizonte por completo:

nosotros, que hemos participado

en los grandes acontecimientos históricos,

que hemos ayudado en lo construido

aún con un poco de tristeza,

digamos, casi mucha.

Guardamos toda nuestra radiante alegría

para lo que construiremos

cuando el pueblo llegue.

Podemos caer abatidos

por las balas más crueles

y siempre tenemos sucesor:

el niño que estremece las hambres consteladas

agitando feroz su primer verso.

O el otro, el de la disyuntiva,

que no sabe si hacerse flechero de nubes

o escudero del viento.

Jamás la canción tuvo punto final.

Siempre deja una brecha, una rendija,

algo así, como un hilito que sale,

donde el poeta venidero pueda

ir halando, ir halando, ir halando

halando hasta el mañana.

Nosotros los poetas del pueblo,

cantamos por mil años y más…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s