Ramón Palomares

Publicado: mayo 27, 2012 en poesia
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Escuque, Venezuela – 1935
El sol
A Elisa Lerner
Andaba el sol muy alto como un gallo
brillando, brillando
y caminado sobre nosotros.
Echaba sus plumas a un lado, mordía con sus espuelas al cielo.
Corrí y estuve con él
allá donde están las cabras, donde está la gran casa.
Yo estaba muy alto entre unas telas rojas
con el sol que hablaba conmigo
y nos estuvimos sobre un río
y con el sol tomé agua mientras andábamos
y veíamos campos y montañas y tierras sembradas
y flores
cantando y riéndonos.
Allí andaba el sol
entre aquellas casas, entre aquellos naranjos,
como una enorme gallina azul, como un gran patio de rosas;
caminado, caminando, saludaba a uno y a otro lado;
hasta que me dijo:
Mi amigo que has venido de tan abajo
vamos a beber
y cayó dulce del cielo, cayó leche hasta la boca del sol.

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comentarios
  1. Extraordinario poema que refleja toda la vida interior de un bardo. Fui amigo personal de Palomares, compañero de trabajo, como Profesor, en el Instituto Latinoamericano de Santa Mónica y compañero en la expulsión de cientos de profesores que fuimos excluidos de la educación venezolana, por parte del gobierno imperante en 1962. En mis ochenta años de edad, deseo paz a sus restos y conmiseración a sus familiares y amigos. LUIS ÁLVAREZ. Roma, 8 de marzo de 2016

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