Blog de la revista internacional de poesía Isla Negra
desde el primero de abril de dosmilcuatro por los vientos del mundo.
director Gabriel Impaglione

Isla Negra

no se vende ni se compra ni se alquila, es publicación de poesía y literaturas.
Isla Negra es territorio de amantes, porque el amor es poesía.
Isla Negra también es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía.

Blas de Otero

Publicado: abril 8, 2016 en poesia
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Bilbao, España – 1916 – 1979

En castellano

Aquí tenéis mi voz
alzada contra el cielo de los dioses absurdos,
mi voz apedreando las puertas de la muerte
con cantos que son duras verdades como puños.

Él ha muerto hace tiempo, antes de ayer. Ya hiede.
Aquí tenéis mi voz zarpando hacia el futuro.
Adelantando el paso a través de las ruinas,
hermosa como un viaje alrededor del mundo.

Mucho he sufrido: en este tiempo, todos
hemos sufrido mucho.
Yo levanto una copa de alegría en las manos,
en pie contra el crepúsculo.

Borradlo. Labraremos la paz, la paz, la paz,
a fuerza de caricias, a puñetazos puros.
Aquí os dejo mi voz escrita en castellano.
España, no te olvides que hemos sufrido juntos.

                                                                                                                                 En castellano (1959)

Dardo Dorronzoro

Publicado: abril 8, 2016 en poesia

San Andrés de Giles, Argentina -1913. / secuestrado en Luján el 25 de junio de 1976
Mientras me matan

Comenzaron a matarme de a uno hace muchos siglos,
después de a setenta, después de a quinientos,
hay que ver cómo me matan ahora de a miles en cada esquina,
en cada feriado,
cómo fabrican sueldos y galones con los huesos que me quedan,
cómo fabrican calabozos para poner algún rincón de mis pantalones,
y cómo se turnan entre gordo y gordo para
ver de qué ojo muero primero,
pero resulta
que cada vez soy más uno de los otros,
uno de los que nacen y renacen y vuelven a nacer entre los fuegos,
que cada vez tengo más luz, más pájaros, más flores en la puntería,
que cada vez
me soporto más elegantemente entre los fierros y los veranos,
y hay veces que me pregunto —me digo para mí— si ellos
no harían mejor en cambiar de uñas y de cuentas,
de andar de peldaño en peldaño hacia abajo de las luces,
o en comprarse una sangre nueva, una sangre más limpia
para usar en feriados y domingos.

Viernes 25, Editorial Letras, México, 1989

Eugenio Montale

Publicado: abril 8, 2016 en poesia

Génova, Italia – 1896 -1981

En el silencio

 

Hoy hay huelga general.

No pasa nadie por la calle.

Sólo una radio portátil al otro lado de la pared.

Alguien debe vivir allí desde hace algunos días.

Me pregunto qué pasará con la producción.

La misma primavera tarda bastante en producirse.

Anticipadamente, han apagado la calefacción.

Se han dado cuenta de que es inútil el servicio postal.

No es un gran mal el retraso de las funciones normales.

Es fatal que algún engranaje no engrane.

Hasta los muertos están agitados.

También ellos forman parte del silencio total.

Tú estás bajo una lápida. De nada vale despertarte

pues siempre estás despierta. Incluso hoy,

que hay sueño

universal.

Efraín Huerta

Publicado: abril 8, 2016 en poesia, Singladura
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México- 1914 -1982

¡Mi País, Oh mi País!

 

Descenderá al sepulcro vuestra soberbia. Y echados seréis de él como troncos abominables, vestidos de muertos pasados a cuchillo, que descendieron al fondo de la sepultura. Y no seréis contados con ellos en la sepultura: porque destruisteis vuestra tierra, y arrasasteis vuestro pueblo. No será nombrada para siempre la simiente de los malignos.
-Libro del profeta Isaías

 

Ardiente, amado, hambriento, desolado,
bello como la dura, la sagrada blasfemia;
país de oro y limosna, país y paraíso,
país-infierno, país de policías.
Largo río de llanto, ancha mar dolorosa,
república de ángeles, patria perdida.
País mío, nuestro, de todos y de nadie.
Adoro tu miseria de templo demolido
y la montaña de silencio que te mata.
Veo correr noches, morir los días, agonizar las tardes.
Morirse todo de terror y de angustia.
Porque ha vuelto a correr la sangre de los buenos
y las cárceles y las prisiones militares son para ellos.
Porque la sombra de los malignos es espesa y amarga
y hay miedo en los ojos y nadie habla
y nadie escribe y nadie quiere saber nada de nada,
porque el plomo de la mentira cae, hirviendo,
sobre el cuerpo del pueblo perseguido.
Porque hay engaño y miseria
y el territorio es un áspero edén de muerte cuartelaria.
Porque al granadero lo visten’
de azul de funeraria y lo arrojan
lleno de asco y alcohol
contra el maestro, el petrolero, el ferroviario,
y así mutilan la esperanza
y le cortan el corazón y la palabra al hombre―
y la voz oficial, agria de hipocresía,
proclama que primero es el orden
y la sucia consigna la repiten
los micos de la Prensa,
los perros voz-de-su-amo de la televisión,
el asno en su curul,
el león y el rotario,
las secretarias y ujieres del Procurador
y el poeta callado en su muro de adobe,
mientras la dulce patria temblorosa
cae vencida en la calle y en la fábrica.
Este es el panorama:
Botas, culatas, bayonetas, gases …
¡Viva la libertad!
Buenavista, Nonoalco, Pantaco, Veracruz…
todo el país amortajado, todo,
todo el país envilecido,
todo eso, hermanos míos,
¿no vale mil millones de dólares en préstamo?
¡Gracias, Becerro de oro! ¡Gracias, FBI!
¡Gracias, mil gracias, Dear Mister President!
Gracias, honorables banqueros, honestos industriales,
generosos monopolistas, dulces especuladores;
gracias, laboriosos latifundistas,
mil veces gracias, gloriosos vendepatrias,
gracias, gente de orden.
Demos gracias a todos
y rompamos
con un coro solemne de gracia y gratitud
el silencio espectral que todo lo mancilla.
¡Oh país mexicano, país mío y de nadie!
Pobre país de pobres. Pobre país de ricos.
¡Siempre más y más pobres!
¡Siempre menos, es cierto,
pero siempre más ricos!
Amoroso, anhelado, miserable, opulento,
país que no contesta, país de duelo.
Un niño que interroga parece un niño muerto.
Luego la madre pregunta por su hijo
y la respuesta es un mandato de aprehensión.
En los periódicos vemos bellas fotografías
de mujeres apaleadas y hombres nacidos en México
que sangran y su sangre
es la sangre de nuestra maldita conciencia
y de nuestra cobardía.
Y no hay respuesta nunca para nadie
porque todo se ha hundido en un dorado mar de
dólares
y la patria deja de serlo
y la gente sueña en conjuras y conspiraciones
y la verdad es un sepulcro.
La verdad la detentan los secuestradores,
la verdad es el fantasma podrido de MacCarthy
y la jauría de turbios, torpes y mariguanos inquisidores
de huaraches;
la verdad está en los asquerosos hocicos de los cazadores
de brujas.
¡La grande y pura verdad patria la poseen,
oh país, país mío, los esbirros,
los soldadones, los delatores y los espías!
No, no, no. La verdad no es la dulce espiga
sino el nauseabundo coctel de barras y de estrellas.
La verdad, entonces, es una democracia nazi
en la que todo sufre, suda y se avergüenza.
Porque mañana, hoy mismo,
el padre denunciará al hijo
y el hijo denunciará a su padre y a sus hermanos.
Porque pensar que algo no es cierto
o que un boletín del gobierno
puede ser falso
querrá decir que uno es comunista
y entonces vendrán las botas de la Gestapo criolla,
vendrán los gases, los insultos,
las vejaciones y las calumnias
y todos dejaremos de ser menos que polvo,
mucho menos que aire o que ceniza,
porque todos habremos descendido
al fondo de la nada,
muertos sin ataúd,
soñando el sueño inmenso
de una patria sin crímenes,
y arderemos, impíos y despiadados,
tal vez rodeados de banderas y laureles,
tal vez, lo más seguro,
bajo la negra niebla
de las más negras maldiciones…

Roberto Sosa

Publicado: abril 8, 2016 en poesia
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Honduras – 1930 -2011

Secreto Militar

(Respuesta a Rafael Heliodoro Valle)

La Historia de Honduras se puede escribir en un fusil,

sobre un balazo, o mejor, dentro de una gota de sangre.

 

Llegará, en su día,

la sombra al lirio

 

A Otto René Castillo, poeta guatemalteco capturado, torturado, mutilado y quemado vivo

en la base militar de Zacapa, en 1967, durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro.

 

Para ellos,

los adoradores del Primer Gallo

que al principio de la creación del Universo

se balanceó sobre la línea del horizonte,

los mismos

que planearon incendios y matanzas en frío,

se habla

de los Sandoval Alarcón, de los Videla, de los Pinochet,

de los D’Abuisson tocados, cada uno, por la magia

del crimen

que poseía

Truman, la Parca alucinada de Hiroshima – Nagasaki:

para ellos llegará, en su día, la sombra al lirio.

Olga Lonardi

Publicado: abril 8, 2016 en poesia
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Entre Ríos, Argentina – 1959

Licaón

 

Mira bien al hombre,

en la oscuridad de su pupila

acecha un ojo de lobo abreviado y quieto,

sus manos trazan vuelos grotescos,

garras de fiera agazapada.

 

El no padece soledades

aunque su lengua está atada al territorio del aullido,

él mutila las palabras, las vacía,

sólo elige hundir su dentellada,

insiste con dar muerte

porque allí radica su hambre y su dominio,

allí su verdadero ojo, su convicción de lobo.

Hugo Toscaraday

Publicado: abril 8, 2016 en poesia, Singladura
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Buenos Aires, Argentina – 1957

El viejo Whitman, a la sombra de un almendro

 

Dinamitarme el corazón, con la luz de esta mañana,

sería poca cosa, frente a tanto amor.

Los hombres, los hombres van camino a casa,

regresan de la diaria tarea en el campo

y no hay desaliento en ellos, ni rechazo.

La suave templanza los anima.

 

Dinamitarme el corazón, con la luz de esta mañana,

sería poca cosa, frente a tanta vida.

 

Hay días, que me siento como la constelación de géminis,

porque yo soy el otro también, a cada instante.

 

Ahora estoy viendo a tres muchachas negras,

que ríen calle abajo y cada una de ellas,

es como un templo de cobre labrado.

 

Todo esto me conmueve.

Mientras un mozo de caballeriza y su amada,

junto al río, semejan árboles rendidos.